domingo, 8 de mayo de 2016

Escribiendo una historia

¡Hola a todos!
 Hoy os traigo una entrada de las cruces del mes de mayo de la iniciativa- Bloggeros Soñadores Link. En esta ocasión se nos ofrecieron muchas opciones de entradas y en cuanto vi esta me enamoro.
 Desde hace un tiempo que estoy escribiendo una historia, y hace poco empecé a revisarla y subirla a Wattpad. La verdad me gustaría mucho saber vuestra opinión.




El último dragón


Sentía como el agua me envolvía, como me iba arrastrando hasta el fondo. Yo solo podía patalear fuertemente intentando llegar a lo que suponía que era la superficie, para conseguir una ansiada bocanada de aire, pero por más que lo intentaba no podía dejar de hundirse y después de un desesperado grito de socorro, todo se volvió negro.
La luz del Sol se reflejaba en el rocío de la mañana y el viento me golpeaba en la cara mientras caminaba de hacia el río; sentía como la hierba me mojaba los pies desnudos y como mi vestido tropezaba con mis pies.

Seguía pensando en la pesadilla que había tenido la noche anterior, todo había parecido tan real, me había despertado sobresaltada, empapada en sudor y con el corazón latiendo a mil por hora, me había costado unos segundos darme cuenta de que me encontraba en mi habitación y no debajo del agua.
Mientras estaba sumergida en mis pensamientos, vislumbre una capa en la orilla del río, era una capa negra y grande que, apoyada en una roca, brillaba con el sol. Una capa como aquella sólo podía ser de una persona, me giré sobre mi misma e intente encontrarlo, pero un segundo después ya estaba a mi lado y yo salte asustada.
-Hola-dijo él con una sonrisa.
-Príncipe- respondí yo haciendo una pronunciada reverencia mientras intentaba regular los latidos de mi corazón, que debido al repentino susto me había dado.
-Sabes que odio que me llames así-dijo él en tono enfadado.
-Sabes que odio que me asustes- rebatí yo- Además, ¿qué problema hay con que te llame así? Jaiden el segundo dragón de la casta real, el segundo pilar de nuestro reino, aquel que no dejará que la oscuridad se cierna sobre nosotros-recite su título nobiliario, que tantas veces había escuchado.
-El último- corrigió él, mientras agachaba la cabeza.-Ahora el último.
Jace tendría ahora 21 años, pero el primogénito de la familia real había muerto hacía un año por una extraña enfermedad, y con él se había ido un pilar del reino, y dejado sólo a Jaiden.
-Lo siento, yo no quería...
-No pasa nada, tengo noticias que contarte.
Nos sentamos en la orilla del río, contemple la superficie y vi a una chica delgada, demasiado quizás, con la piel muy pálida, el pelo negro y ojos verdes sentada al lado de un chico; un chico grande, alto, con el pelo y los ojos marrones. A primera vista podrían pasar por dos chicos cualquiera, pero él era príncipe y ella una simple muchacha, era extraño que dos personas de dos mundos tan diferentes pudieran ser amigos. Nos habíamos conocido muchos años atrás cuando él había entrado en la librería de mi padre y le había aconsejado llevarse un libro que me había encantado, para mi sorpresa había vuelto a la semana siguiente pidiéndome que le recomendará otro. Y así semana tras semana, libro tras libros nos hicimos amigos. Siempre habíamos estado ahí el uno para el otro, en la muerte de su hermano, en la quiebra de la librería de mi familia. Ahora él debía enfrentarse a confesare a su padre que se había enamorado perdidamente de Galatea, una muchacha que había conocido en el mercado del pueblo, el problema era obviamente, la diferencia social.
-Lo haré, lo haré hoy en el baile. Se lo contaré a mi padre- dijo e hizo una pausa dramática y me miró- estoy cagado de miedo. Sus ojos se volvieron más oscuros por unos segundos, haciendo verlo más vulnerable de lo que lo había visto nunca. Yo no podía hacer nada para ayudarle, así que me limite a abrazarlo y rezar porque todo saldría bien.
-Sabes que estoy aquí, ¿verdad?, siempre estaré aquí para apoyarte, porque eso es lo que hacen los amigos, apoyarse en los momentos más difíciles, no estás solo.
Después de concretar la hora a la que debía presentarme en el baile, Jaiden se despidió de mi para atender asuntos sobre el gran baile que se celebraría esa noche con su padre, aun siendo el más pequeño, era el que más ayudaba en el castillo.
Yo me disponía a dirigirse hacia la ciudad cuando sentí que algo se movía a mi derecha.
-Jaiden, ya me has asustado una vez, no voy a volver a caer en la misma trampa estúpido.
Pero no fue Jaiden quien apareció a través de los árboles sino un hombre, grande, de facciones marcadas y con una cicatriz que le atravesaba la cara; un hombre que me miraba como si fuera la olla de oro al final del arcoiris.
-Hola muchacha- sonrió -una chica no debería andar sola por estos bosques, pueden llegar a ser muy peligrosos. Seria un placer acompañarte hasta la ciudad donde estarás más segura.
Nada de ese hombre me transmitía confianza, no iba a ir con él a ningún lado así que tendría que sacármelo de encima.
-No hace falta buen hombre, en realidad estoy esperando a un amigo que estará a punto de llegar, pero le agradezco mucho el ofrecimiento- dije mientras me iba alejando poco a poco.
Pero el no espero a volver a intentar engatusarme y se abalanzó sobre mí, a lo que yo respondí corriendo. Correr descalza no era algo cómodo, sentía como mis pies se iban magullando en cada piedra que pisaban y me costaba mantener el equilibrio en las zonas húmedas del suelo.
Lo escuchaba detrás de mí, cada vez más cerca, a un paso menos de atraparme, pero aun así conseguí mantener una distancia entre los dos. Mi corazón martilleaba en mi pecho y mi respiración se volvió irregular, y cuando creía que ya no podía correr más, algo me agarró del brazo tirándome al suelo y haciendo que mi cabeza explotara.
Cuando desperté me ardía la cabeza, pero mi principal problema no era ese sino que, estaba transportada como un saco de patatas en la espalda de un hombre. Empecé a pegarle golpes en la espalda, mientras me intentaba liberar de su agarre y gritaba barbaridades que una muchacha como yo no debería conocer. A lo que él respondió dejándome en el suelo y mirándome con una mueca en su cara. Para mi sorpresa no era el hombre que me había perseguido sino un muchacho, que tendría más o menos mi edad, un chico de pelo rubio y ojos ámbar.
-¿Quién eres y qué quieres de mi?-pregunté aún en el suelo.
-Encantado de conocerte Ilyf he oído hablar mucho de ti-dijo tendiéndome la mano para ayudarme a levantarme, mano que yo ignore.
-Sigo sin saber quien eres y porque me llevabas en tu espalda.
-Soy Will y te llevaba a mi espalda porque no era seguro quedarnos donde has perdido la conciencia, y ahora que te has despertado tenemos que ponernos en marcha.
-¿Y porque debería confiar en ti?
-Pues primero porque te he salvado -lo mire con el ceño fruncido.- Están intentado saquear la ciudad, y creo que eres la única estúpida que ha decidido quedarse en el bosque esperando a que la asesinen -dijo mientras empezaba a andar sin ningún rumbo aparente- vamos, tengo que ponerte a salvo.
Me puse de pie en un salto y comencé a andar detrás suyo, era bastante más alto que yo y andaba con paso decidido. No podía dejar de pensar en que la ciudad estaba en peligro aunque eso no era lo que más me preocupaba, yo no era la única que estaba en el bosque sin haberse enterado de la amenaza. Sabía que Jaiden no había vuelto directamente al castillo después de hablar conmigo, sino que había ido a pensar al acantilado. Como hacía siempre que algo le preocupaba, y además como pude comprobar antes iba desarmado.
-Mierda-dije mientras daba la vuelta y empezaba a correr en dirección al acantilado.
-¿A dónde vas?-dijo Will a mi espalda mientras empezaba a seguirme.
-Tengo que encontrar a alguien- dije simplemente.
-No hay tiempo, tienes que ponerte a salvo no seas tonta-dijo deteniéndose con las manos en las caderas, como esperando que yo simplemente le hiciera caso. Cosa que, obviamente no pasó.
-Hay personas más importantes que salvar, siempre las hay- dije mientras lo dejaba atrás.
Entonces me acordé, me acordé de mi pesadilla, en ella me estaba ahogando. Ahora todo tenía sentido, no era yo quien se estaba ahogando sino Jaiden, de alguna manera lo sabia, sabia que aquel sueño había sido una premonición.
Empece a correr y esta vez me dio igual que me dañaran las piedras o que pudiera caer, corrí, corrí como nunca había corrido en mi vida. Pero al llegar a mi destino, cuando creía que lo había conseguido lo vi.
Vi como una capa negra que brillaba con la luz del sol caía, y con ella caía él, Jaiden.
Jaiden el príncipe, Jaiden mi mejor amigo, Jaiden el último dragón.   
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¿Que os ha parecido ?

-Mi usuario es Ilyf_99, por si queréis seguirme o a la historia ^^



1 comentario:

  1. Te sigo por la inciativa CDC estoy repasando blogs, perdona el copy paste pero si no sería imposible. Nos leemos .

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